Soy profesional de la información, de la comunicación y, aunque suene obvio, cada vez soy más consciente de su importancia, en cualquiera de las circunstancias de nuestra vida.

La mía ha dado un vuelco en los últimos meses; un vuelco interesante, inesperado y, visto desde una perspectiva profesional, puede que hasta prometedor.

Yo estaba en mi zona de confort, trabajando durante más de 17 años en el mismo sitio, intentando siempre dar lo mejor de mí, profesionalmente hablando. Han sido años de trabajar, aprender, avanzar, conocer a muchísima gente y entregar parte de mi vida a algo que siempre me ha apasionado. Con sinceridad, pensé que acabaría jubilándome en este puesto de trabajo.

Pero, cuando llega la crisis, el estado de alarma y, sobre todo, cuando ves que tu trabajo sigue pero tus condiciones económicas no, cuando consideras que están aprovechando una situación para beneficiarse a costa de los trabajadores, entonces te sale la voz crítica, te revuelves como nunca antes lo habías hecho y llegas a la conclusión, tras mucho meditar, desvelarte y hablarlo con las personas cercanas a ti, que vas a estar mejor fuera de ahí que dentro, a pesar de los años vividos y todo lo bueno que me he llevado.

Mi actitud algo contestataria parece que no gustó, porque ni siquiera fui yo la que propuse mi marcha, me la pusieron encima de la mesa; pero puedo asegurar que para mí fue como una liberación. Por fin acabarían esos días de angustia provocada por las injusticias que, a mi entender, se iban a cometer conmigo.

La liberación dio paso a muchos sentimientos, pero entre ellos el que prevaleció fue el de superación, el de ver que una nueva puerta se abría y una nueva etapa comenzaba. No dudé ni un segundo en COMUNICAR a mis conocidos mi nueva situación; nunca sabes dónde va a surgir la OPORTUNIDAD, a quién conoce este o aquel…, yo quería que todos supieran que ahora estoy en otra etapa y que, sobre todo, quiero seguir trabajando.

Desde el principio lo tuve claro: quería seguir COMUNICANDO. Así que he decidido dar el salto y emprender, haciendo lo que he hecho hasta ahora, COMUNICAR. Por eso estoy siendo altavoz de mi propia situación, de mi nuevo proyecto. Muchos ya me conocen y saben cómo trabajo, punto más que positivo para mí. Y a los que no me conocen aún, la herramienta más valiosa que ha sido mi profesión, la COMUNICACIÓN, la emplearé para informar y dar a conocer mi nueva ambición profesional: SusanaEnLaRed Comunicación.

La decisión ya está tomada, los primeros pasos, ya dados y, lo más importante, las ganas de trabajar y la ilusión, como cuando tenía 20 años. ¡¡¡A por todas!!!